Leonard Bernstein (25 de agosto de 1918 - 14
de octubre de 1990) fue un compositor, pianista y director de orquesta estadounidense. Fue el primer director de orquesta nacido en los Estados Unidos que obtuvo fama mundial, célebre por haber dirigido la Orquesta Filarmónica de
Nueva York, por sus Conciertos para jóvenes en
la televisión de los años 60 y por sus múltiples composiciones, entre ellas
West Side Story (1961), Candide y Un
día en Nueva York (1949).
Fue muy conocido como director de orquesta, compositor (sin parentesco alguno con el compositor de bandas sonoras Elmer Bernstein), pianista y educador. Fue probablemente el director
de orquesta más famoso en los Estados Unidos durante muchos años, debido a su
larga permanencia como director titular de la Orquesta
Filarmónica de Nueva York, desde 1944. Dirigió muchas otras orquestas de las más destacadas del
mundo. Compuso tres sinfonías, dos óperas, una misa, cinco musicales (entre los que destaca
por su popularidad West Side Story), y
muchas otras piezas. Siguió diversos estilos: atonalidad, dodecafonismo, jazz.
Músico polifacético, sus dotes y su
innegable talento no sólo le permitieron brillar en el campo de la
interpretación, sino que también consiguió triunfar en la composición, tanto en
la llamada «seria» como en la comedia musical. Dos de sus incursiones en este
último género, On the Town (1944) y West Side Story(1957), ambas popularizadas por el cine, le
procuraron un amplio reconocimiento entre el público.
Los primeros pasos de Bernstein como
director de orquesta estuvieron alentados por Serge Koussevitzky, su mentor en
su etapa de estudiante en Tanglewood. En esta faceta, su defensa de una
interpretación abiertamente subjetiva, dentro de la más pura tradición
romántica, le hacía obtener sus mejores frutos en las obras de compositores con
un alto componente expresivo en su música, como Franz Liszt (su versión de la Sinfonía
Fausto es un clásico de la fonografía),
Gustav Mahler o Dimitri Shostakovich, mientras que en el repertorio clásico sus
logros, pese a ser apreciables, no alcanzaban idéntica altura. Además,
Bernstein fue un entusiasta defensor y divulgador de la nueva música
estadounidense: autores como Aaron Copland, Charles Ives y Gershwin formaron
parte de sus programas de concierto hasta su muerte.
Fiel reflejo de sus variadas aficiones y
gustos, que en música se extendían desde el clasicismo de Haydn hasta el jazz,
el estilo del Bernstein compositor se distingue por su eclecticismo. Una ópera, A
Quiet Place(1984), tres sinfonías de amplias proporciones (1942, 1949 y 1963),
una Serenade (1954) y varias canciones constituyen lo más granado de su
catálogo. Sin embargo, a pesar de su apreciable valor, ninguna de estas
partituras ha alcanzado el nivel de popularidad de sus comedias musicales.
Referencias:
www.wikipedia.com
www.biografiasyvidas.com
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